Durante buena parte de 2025 el financiamiento a la construcción en Costa Rica parecía
imparable: crecía a tasas interanuales cercanas al 30% y llegó a rozar el 33%. Sin
embargo, hacia el cierre del año el indicador dio un vuelco brusco y pasó a terreno
negativo, hasta ubicarse entre -7% y -8% en los primeros meses de 2026. En paralelo, la
variación interanual de los precios de la construcción se mantuvo en territorio
ligeramente negativo y fue profundizándose. Dos líneas que, leídas juntas, cuentan la
misma historia: un sector en enfriamiento dentro de una economía en desinflación.